miércoles, 25 de marzo de 2009

Amanecer

Escuchas un murmullo,
abre tus ojos, 
como una cortina, tus párpados,
primer instante: no puedes ver,
niebla que se desvanece, del negro
surgen colores, y tus manos, te reciben.
Sientes el peso de tus párpados,
moverlos es más díficil, 
segundo instante: levantas un poco
tu cabeza, vuelves a cerrar tus ojos.
ya no soportas la luz, que atraviesa tu piel.
no soportar el destello de tu propia sangre.
Has despertado.