abre tus ojos,
como una cortina, tus párpados,
primer instante: no puedes ver,
niebla que se desvanece, del negro
surgen colores, y tus manos, te reciben.
Sientes el peso de tus párpados,
moverlos es más díficil,
segundo instante: levantas un poco
tu cabeza, vuelves a cerrar tus ojos.
ya no soportas la luz, que atraviesa tu piel.
no soportar el destello de tu propia sangre.
Has despertado.
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